En España solo hay una vacuna con obligación legal general para perros: la de la rabia, y ni siquiera se exige en todas las comunidades autónomas. La polivalente, que es la que más confunde a la gente, no es obligatoria por ley aunque casi todos los veterinarios la consideren imprescindible. En esta guía separo qué vacuna es obligatoria, cuál es esencial y cuál depende del riesgo de tu perro, con el calendario por edad y los precios orientativos.
Y antes de seguir, un aviso que repito en todos los artículos de salud: esto no sustituye al veterinario. Sirve para que llegues a la consulta sabiendo qué preguntar y no te lleves un susto con calendarios o precios que cambian según la comunidad y la clínica.
¿Qué vacunas son obligatorias en España?
La respuesta corta es una sola: la antirrábica, y con matices. A diferencia de lo que se lee en muchas guías, la vacuna polivalente no figura en ninguna normativa como obligatoria.
La rabia es la excepción porque es una enfermedad zoonótica: se transmite de animales a personas y es mortal en ambos casos una vez aparecen los síntomas. Por eso la mayoría de comunidades autónomas la exigen por ley, y en casi todas se administra a partir de los 3 meses de edad con revacunación anual o bienal.
El matiz está en que no es uniforme en todo el territorio:
- Es obligatoria en la mayoría de comunidades, entre ellas Madrid, Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana.
- No es obligatoria, aunque sí recomendada, en Cataluña, Galicia y el País Vasco.
- En Asturias se exige solo a los perros de razas potencialmente peligrosas.
Como es competencia autonómica, lo seguro es confirmar con tu veterinario qué exige exactamente tu comunidad. El marco general lo fija la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que obliga a identificar al animal y remite la vacunación a la normativa autonómica.
Aquí conviene aclarar un punto que se mezcla a menudo: el microchip no es una vacuna. Es un sistema de identificación, y sí es obligatorio en toda España. La gente lo agrupa con las vacunas porque suele ponerse en la misma visita, pero son cosas distintas.
¿Qué vacunas necesita un perro en España?
Más allá de la obligación legal, hay un criterio clínico que es el que de verdad guía a los veterinarios. La WSAVA, que es la asociación mundial de veterinarios de pequeños animales, divide las vacunas en esenciales (core) y no esenciales según el riesgo. Esta tabla resume lo que necesitas saber:
| Vacuna | Protege frente a | Situación en España |
|---|---|---|
| Rabia | Virus de la rabia | Obligatoria en la mayoría de CCAA |
| Moquillo (CDV) | Virus del moquillo | No obligatoria, esencial |
| Parvovirus (CPV-2) | Parvovirosis | No obligatoria, esencial |
| Hepatitis (CAV) | Hepatitis infecciosa canina | No obligatoria, esencial |
| Leptospirosis | Bacteria Leptospira | No obligatoria, recomendada |
| Tos de las perreras | Bordetella y parainfluenza | No obligatoria, según riesgo |
| Leishmaniosis | Parásito Leishmania | No obligatoria, según zona |
El moquillo, el parvovirus y la hepatitis son las tres vacunas esenciales: enfermedades graves, muy contagiosas y, en el caso del parvovirus, con una supervivencia alta en el ambiente durante meses. Por eso, aunque ninguna ley las exija, ningún veterinario te va a recomendar saltártelas.
La leptospirosis es especial: es una bacteria que se contagia por la orina de roedores, también puede afectar a personas, y su vacuna es la que antes pierde efecto. Por eso se considera esencial en muchas regiones y casi siempre se refuerza cada año.
Calendario de vacunación para cachorros
El calendario del cachorro es el que más dudas genera, y tiene una lógica concreta: los cachorros nacen con anticuerpos que les pasa la madre, y esa protección se va desvaneciendo de forma impredecible entre las 6 y las 16 semanas. Por eso se repite la vacuna varias veces, para asegurarse de que una de las dosis “enganche” justo cuando la inmunidad materna deja de interferir.
Este es el esquema más habitual en España:
| Edad | Vacuna |
|---|---|
| 6-8 semanas | Primera dosis (parvovirus o polivalente en casos de riesgo) |
| 8-12 semanas | Polivalente: moquillo, parvovirus, hepatitis, leptospirosis, parainfluenza |
| 12-16 semanas | Refuerzo de la polivalente |
| A partir de 3 meses | Antirrábica (según comunidad) |
| 6 meses | Refuerzo de la polivalente que cierra la primovacunación |
| 1 año | Refuerzo anual: leptospirosis, rabia según comunidad |
Las guías de la WSAVA recomiendan no empezar antes de las 6 semanas y repetir cada 3-4 semanas hasta las 16 (o hasta las 20 en cachorros de alto riesgo). Ese refuerzo de los 6 meses es importante porque es el que atrapa a los cachorros que no respondieron bien a las dosis iniciales.
Una duda muy repetida es si puedes sacar al cachorro antes de completar la serie. La respuesta es que sí, con cabeza: puedes llevarlo en brazos, visitar casas de amigos con perros sanos y vacunados, y evitar parques caninos y zonas de alto tránsito. Lo explico con más detalle en cómo socializar a un cachorro.
Calendario para perros adultos y senior
Una vez pasado el primer año, el calendario se simplifica y, sobre todo, deja de ser “todo anual”. Aquí está la clave que mucha gente desconoce:
- Moquillo, parvovirus y hepatitis: después del refuerzo del primer año, se revacunan cada 3 años. La protección dura, y revacunar más a menudo no aporta nada salvo carga vacunal innecesaria.
- Leptospirosis: se refuerza cada año, porque la inmunidad de esta vacuna es corta.
- Rabia: cada año o cada dos, según la normativa de tu comunidad.
- Tos de las perreras: anual, pero solo si el perro va a residencias, guarderías, parques con muchos perros o competiciones.
En perros senior el calendario no cambia por la edad: se mantienen los mismos refuerzos. Lo que sí puede variar es la actitud del veterinario, que en un perro mayor con enfermedad crónica puede espaciar o priorizar vacunas según el riesgo. No se trata de dejar de vacunar por viejo, sino de decidir con criterio.
Con Kira me pasó algo que explica bien este punto: le cuesta muchísimo quedarse quieta en el veterinario, así que antes de cada revisión anual llamo para confirmar qué le toca y llevo al día su cartón de vacunación. Así la visita es lo más corta posible y no hay que repetir viajes. Mi veterinaria Laura siempre me recuerda que el cartón es la fuente de verdad: es lo que demuestra qué vacuna tiene y cuándo toca el siguiente refuerzo.
¿Cuánto cuestan las vacunas para perros?
Aquí no hay un precio fijo, y desconfía de cualquier web que te dé una cifra cerrada. El coste depende de la comunidad autónoma, de la clínica y de si entras en una campaña municipal. Como referencia orientativa:
- Antirrábica: entre 20 y 40 euros.
- Polivalente: entre 30 y 60 euros, normalmente dentro de una revisión que incluye la consulta.
- Tos de las perreras: entre 15 y 30 euros, si el perro la necesita.
- Leishmaniosis: es de las más caras, y suele superar los 40-50 euros por dosis más el análisis previo.
Dos formas de ahorrar sin arriesgar:
- Las campañas municipales de vacunación, que organizan ayuntamientos y colegios de veterinarios, rebajan el precio hasta un 40% frente a la tarifa normal de consulta.
- Algunos seguros de mascotas cubren total o parcialmente las vacunas anuales, así que si ya tienes uno, revisa qué incluye antes de pagar de más. Si estás dudando de contratar, aquí explico cómo funciona un seguro para mascotas en España.
Un apunte importante: no compres vacunas por internet para ponérselas tú. La vacuna se administra en consulta por un veterinario que revisa antes al perro y registra la dosis en el cartón, y ese registro es el que luego te exigen para viajar o para renovar documentación.
Efectos secundarios: qué es normal y qué no
La mayoría de perros pasan la vacuna sin ningún problema, y cuando algo aparece suele ser leve y pasajero:
- Cierta somnolencia o decaimiento durante 24-48 horas.
- Molestia o un pequeño bulto en el punto de inyección, que se reabsorbe en días.
- Pérdida puntual de apetito.
Nada de eso es alarmante. Las señales que sí requieren llamar al veterinario son las reacciones alérgicas, poco frecuentes pero serias: hinchazón de la cara o los párpados, urticaria, vómitos repetidos, diarrea o dificultad para respirar. Si aparecen en las horas posteriores a la vacuna, no esperes a ver si se pasa: llama.
Aquí también ayuda la experiencia: con Kira he aprendido a no apurar el paseo justo después de una vacuna. Le doy un día tranquilo y observo, porque un perro recién vacunado puede estar más cansado de lo normal sin que eso signifique nada malo. Si el decaimiento se alarga más de un par de días o se une a falta de apetito, toca consultar.
¿Qué pasa si se te retrasa una vacuna?
Se retrasa más de lo que la gente cree, y casi nunca es un drama. El protocolo depende de cuál sea la vacuna y cuánto tiempo ha pasado:
- Si se retrasa unas semanas un refuerzo anual, el veterinario suele ponérselo sin más y reajustar el calendario.
- Si el retraso es largo o se pierde la pauta de cachorro, puede que haya que reiniciar la serie con dos dosis separadas unas semanas para recuperar la inmunidad.
- La rabia tiene un matiz legal: si está en una comunidad donde es obligatoria y se te pasa, deja de estar al día y conviene regularizarla cuanto antes, sobre todo si tienes que viajar.
No intentes arreglar el retraso por tu cuenta ni encadenes dosis sin criterio. Lleva el cartón, cuéntale al veterinario qué se saltó y deja que recalcule. La prioridad es que el perro esté protegido, no cumplir fechas exactas.
Si quieres ver el resto de cuidados que conviene tener al día junto a las vacunas (desparasitación, revisiones y prevención), échale un vistazo a la guía completa de salud y bienestar para perros. Y si acabas de traer un cachorro a casa, empieza por las primeras semanas con un cachorro.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un veterinario. Los calendarios y precios son orientativos y varían según la comunidad autónoma y la clínica. Ante cualquier reacción tras una vacuna o cualquier duda sobre el estado vacunal de tu perro, consulta con tu veterinario.